
Este es un conjunto religioso formado por la ermita de San Andrés, dos petos de ánimas de las que sólo se conservan las hornacinas, y el crucero de madera.
Lo que más destaca es este crucero, del año 1778, que conserva la madera policromada con la que fue realizado. En él aparece la figura de Cristo bajo la atenta mirada de San Antón a sus piés, que lo sostiene por la cintura. Bajo los pies de cristo están representadas una calavera y dos tibias. En el reverso se encuentra la Virgen María. Varias figuras decoran la base: escalera, clavos y tenazas, representado la bajada de la cruz del cuerpo de Jesucristo.
El crucero se encuentra protegido por un baldaquino. A ambos lados de la puerta de entrada están colocadas las hornacinas que pertenecieron a los petos de ánimas

